“A quien madruga dios le ayuda”

Como canta la frase: “A quien madruga dios le ayuda” y es bastante real según unos estudios británicos. Investigaciones recientes han demostrado muertes prematuras, psiquis alteradas, enfermedades relacionadas con la respiración y diversos problemas de salud para aquellas personas que se levantan tarde y no madrugan.

Los estudios demuestran que las personas que se levantan muy tarde tienen un mayor riesgo de padecer problemas de salud, frente a las que prefieren madrugar. Y está avalado científicamente por el Instituto de Psicología Médica de la Universidad Ludwig-Maximilian en Múnich.

Claro está que, si fuerzas a un madrugador a trabajar hasta muy avanzada la noche, éstos también enfrentarán problemas de salud. Los investigadores aconsejan que, si no has dormido suficiente, recuperes el sueño en los días posteriores cuando tengas disponibilidad.

El ser humano es diurno por naturaleza además está influenciado por su reloj biológico. A fin de cuentas, es una cuestión puramente genética.

Lo demás está definido por el entorno y la edad además de un factor de reloj biológico, que va desde las personas muy madrugadoras hasta las más nocturnas y otras que están entre estas dos.

Nuestro reloj biológico está definido por la salida y puesta del sol, lo que pasa que muchas veces, a lo largo del día, estamos más expuestos a luz artificial que natural. Una consecuencia de esto es el retraso del sueño y una predisposición a que nos acostemos más tarde.

Cuando nos exponemos a mayor cantidad de luz solar frente a la artificial de nuestros móviles, laptops, neón podemos entrenar a nuestro reloj biológico a recuperar su biorritmo de descanso.

Está claro que hay diferentes tipos de hábitos regulados por el reloj biológico de cada persona. La duda está si a nivel social no vendría bien adaptar los trabajos al reloj biológico de cada persona.

Los nocturnos trabajarían y rendirían mejor en horarios de la noche, mientras que los diurnos en la mañana temprano. Los investigadores van más allá y alertan a la sociedad a reparar el ambiente que nos ha trastornado nuestro sueño reparador.