De encuestas, votos y arroz

Es común que a lo largo de las campañas electorales se difundan constantemente encuestas. Decenas y cientos de encuestas son tomadas y referidas constantemente para indicar y “predecir”, y en ocasiones, dar por hecho el resultado de una elección.

Encuestas y elecciones
Cada vez es más frecuente la discrepancia entre las encuestas y los resultados electorales.

A pesar de ello, la historia reciente nos presenta tres hechos relevantes a nivel mundial, que han dejado claro que los resultados de las elecciones y consultas, contradicen las tendencias que mostraban encuestas previas.

La consulta en Inglaterra para salir del Brexit, la consulta para los acuerdos de paz con las FARC, en Colombia, y las elecciones de los Estados Unidos en que resultó electo Donald Trump.

¿Por qué sucedió esto? No existe una única explicación, sino una mezcla de factores. Además, este fenómeno ha sido estudiado por diversos especialistas. Para esto, no tomaremos en cuenta estudios recién salidos o sacados de la manga, sino un trabajo serio publicado hace un par de años.

El Doctor en Ciencias sociales, Itzkuauhtli Benedicto Zamora Saenz egresado de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales, sede México (Flacso-México). e investigador del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República, Publicó en el año 2016, en la Revista Pluralidad y consenso (VOL. 6, NÚM. 30, 2016) un estudio que analiza las discrepancias las encuestas y los resultados electorales.

Las encuestas sólo son un reflejo de opinión estática de un momento presente. En el estudio, se analiza que la encuesta no es una predicción del futuro, no refleja lo que una persona hará o decidirá el día de la elección, sino lo que siente, piensa o desea dar a conocer en el momento en que se le realiza la encuesta, por lo que el resultado es estático y únicamente válido para el momento en que se encuesta, y no para el día de la elección.

Todas las encuestas tienen un sesgo. Según la metodología que utilicen las diferentes encuestadoras, existe siempre un sesgo respecto a la opinión expresada en ellas. Algunas causas del sesgo puede ser el tamaño de la muestra, la zona donde se realiza la encuesta, la omisión de ciertas zonas geográficas, e incluso el medio a través del que se realiza la encuesta. Cita el ejemplo del Brexit, en que las encuestas telefónicas daban mayoría a la permanencia en la UE, mientras que las encuestas de internet daban mayoría al no, y que, al ponderar ambos resultados, prevalecía el sí.

Fallos de metodología. En muchas encuestas se publican las preferencias de los candidatos, pero muchas omiten los porcentajes de indecisos y de personas que se niegan a responder. Este porcentaje puede convertirse en un factor importante al momento de cargar la balanza hacia uno u otro lado en el momento de la elección.

Circunstancias inesperadas. En el caso de Colombia, considera que el huracán Matthew también fue un factor que pudo influir en el resultado de la consulta.

Opinión pública a la defensiva. Un factor que considera afecta en las encuestas, es cuando los encuestados ocultan sus posturas políticas reales, ya sea porque el tema es polémico, o porque su preferencia no es acorde a lo que considera la tendencia en su entorno, por lo que, de revelar su preferencia, se sentiría juzgado o rechazado por su grupo, por lo que existe un porcentaje de personas que siguen la corriente, ocultando sus preferencias reales.

Este estudio previo, bastante previo a esta elección, se convierte en un material de reflexión sobre el bombardeo de resultados de encuestas que publican los medios, dando por hecho lo que aún no ha sucedido. No se trata de decir que por las encuestas el puntero o el de la cola conservará ese lugar el día de la elección, pero tampoco se puede descartar que el día de la elección el resultado sea bastante diferente a lo visto en las encuestas.