La tierra surgió de los océanos

El origen de los continentes siempre es, ha sido y será un gran misterio; recientes descubrimientos aseguran que hace 2.400 millones de años gran parte de la tierra surgió de las aguas como los platillos de una balanza y emergió sobre los océanos.

Al emerger grandes masas de tierra nueva, influyo directamente sobre el clima provocando un importante cambio en la vida de nuestro planeta. Por aquel entonces la vida era microscópica constituida por ciertos organismos básicos tipo microbios.

La historia del origen continental comienza a la vez que un cambio de comportamiento del manto de la tierra, responsable del movimiento de las placas tectónicas. El suceso aconteció debido a un engrosamiento de la corteza que constituye la parte más superficial y rígida de nuestro planeta. La corteza primitiva tuvo que ser gruesa para sobresalir por encima de los océanos, engrosamiento que se produjo entre otras cosas por las propiedades físicas del manto (viscosidad).

Imagínense que debajo de la tierra el manto está caliente y blando, de tal manera que grandes masas de roca, las montañas, no pueden sostenerse. Pero acontece algo grandioso, hace mas de 2 mil millones de años el manto baja de temperatura, se enfrió, siendo ahora capaz de sostener grandes capas de roca sobre el nivel del mar. Es el momento en que aparece Kenorland la nueva tierra.

Para el estudio los científicos tomaron 278 muestras de esquistos, roca metamórfica formada a alta presión y temperatura. Las muestras fueron sacadas de todos los continentes hasta abarcar 3.700 millones de años de la historia de la Tierra.

Gracias a las muestras tomadas pudieron establecer que la corteza recién emergida estaba expuesta a la intemperie y afectada por procesos químicos y físicos.

¿Qué es Kenorland?

Kenorland fue el primer supercontinente del mundo y se formó por completo hace unos 2.700 millones de años. Antes de la formación de Kenorland, el planeta era un mundo acuático con una atmósfera rica en metano. Cuando surgió la nueva tierra, partes del lecho marino fueron empujadas hacia la superficie.

Al emerger la nueva tierra desencadenó un sumidero de gases de efecto invernadero como el dióxido de carbono. Las bacterias fueron reemplazadas por algas, plantas y hongos de mayor complejidad.

Gases predominantes como el dióxido de carbono, el metano y el nitrógeno salieron a la atmosfera dando lugar a episodios glaciales entre hace 2.400 millones y 2.200 millones de años. Es muy probable que esto diera lugar al Gran Evento de Oxigenación trayendo grandes cantidades significativas de oxígeno libre al aire.