Marchas de la CNTE ¿Ensayo general?

Desde la semana pasa se anunciaron marchas y la amenaza de un plantón frente a la Secretaría de Gobernación por parte de los maestros de los Estados de Chiapas, Guerrero, Michoacán y Oaxaca, pertenecientes a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación. Este lunes han cumplido su amenaza.

Caos de la CNTE
CNTE ¿La fuerza del caos después del 1 de diciembre?

Maestros afiliados a la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación llevaron a cabo un plantó en las inmediaciones de la Secretaría de Gobernación provocando caos vial y afectando el comercio y la vida cotidiana de los habitantes de la zona.

Estos plantones se dan en el marco de un paro indefinido convocado por la Coordinadora principalmente en los estados de Michoacán, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

Entre sus exigencias, está una reapertura de la mesa de diálogo y negociación entre la CNTE y la Secretaría de Gobernación.

En esta mesa de diálogo, exigen el cumplimiento de sus demandas, la principal de ellas, la derogación de la reforma educativa.

Es un hecho evidente que la calidad de la educación en México ha ido en declive. Basta darle un vistazo a los libros de texto actuales, comparándolos con los del mismo grado de quienes estudiamos hace unos 25 o 30 años, y notamos la deficiencia de conocimientos que se imparten a los niños. Y existe una diferencia abismal si los comparamos con los libros de texto de los abuelos, de los años 50 y 60.

A este declive agregamos, que, sobre todo en las zonas rurales se ha seguido el modelo Cardenista de que quien sepa leer que enseñe, y tenemos como resultado que en los estados más pobres, tenemos una educación deficiente, impartida por personas mal preparadas, y a quienes se les da estabilidad laboral pero no la capacitación adecuada.

A esto hay que agregar, justo es reconocerlo, que el magisterio es una actividad mal pagada, lo de desanima a muchos jóvenes a dedicarse a la formación educativa.

La reforma educativa tiene la buena intención de corregir este problema, comenzando por una evaluación de las aptitudes que tienen quienes fungen como profesores.

Tiene muchas deficientes y perfectible, como toda obra humana. Sin embargo, la oposición de los profesores que integran la CNTE, realmente lo que nos deja ver, es una necedad y un estado de perpetuidad de la propia ignorancia, más cercano a conservar ventajas políticas y privilegios, que a luchar por una mejor educación.

Estos plantones que comenzaron este 4 de junio, se dan en un clima preelectoral, a un mes de las elecciones, para presionar a un gobierno que está por terminar, y en una exigencia de derogar una reforma que, a pesar de lo incompleta, es necesaria para mejorar la educación en el país.

Es un plantón indefinido para que les concedan sus demandas, pero ¿Acaso no estamos frente a una muestra de fuerza y de impunidad con la que están, por un lado, mostrando lo que harán con el nuevo gobierno, sea de la bandera que sea, si no cede a sus demandas, y por el otro lado, de meter miedo a la población votante, que si no los apoya, seguirá sufriendo las consecuencias de sus desmanes?

¿No será que estamos  en el ensayo general de un clima de confrontación que se dará después del 1 de diciembre, y en el que la CNTE, sin importarle la gente ni las instituciones, quiere ser la protagonista?