Transferencia de memoria, ¿Ya es posible?

Bueno no es ningún misterio que la tecnología crece a pasos agigantados en estos tiempos y que cada día aparecen inventos más novedosos, que de cierto modo creíamos que solo era parte de nuestra imaginación, o que pudimos ver en alguna película de ciencia ficción y pensar ¿Algún día será posible?

En esta ocasión se realizó un “trasplante de memoria” a un caracol marino de la especia conocida  como “Aplysia Californica”, fue llevado a cabo por un grupo de científicos de la Universidad de California en los Ángeles (UCLA), gracias a la manipulación genética del ARN (ácido ribonucleico).

El experimento que se realizó, consistió en 5 pasos:

  1. A un grupo de estos animales acuáticos se les aplicaron varias descargas eléctricas leves, de esta forma los caracoles como medida de defensa empezaron a contraerse.
  2. Se observó que a este mismo grupo de caracoles al que le habían suministrado las descargas, el tiempo que duraban sus contracciones era de alrededor de 50 segundos.
  3. Se extrajeron muestras del ARN de estos caracoles “entrenados defensivamente”.
  4. Las muestras obtenidas fueron inyectadas en caracoles que no habían sufrido estas descargas eléctricas.
  5. Por último, se realizó una prueba para ver la reacción ante las descargas eléctricas a estos nuevos caracoles, arrojando resultados asombrosos.

¿Cuáles son esos resultados asombrosos?

Lo interesante de los resultados, es que los caracoles inyectados con ARN, al exponerse ante las descargas eléctricas, activaban su sistema defensivo y este duraba alrededor de 40 segundos, que si comparamos con otro grupo de caracoles a los que no se les inyectó ARN, ni tampoco fueron “entrenados”, su contracción solo duraba alrededor de 1 segundo.

Lo que da a entender que la transferencia de ARN trasmitió “la memoria” (o al menos parte de ella), desde los caracoles ya entrenados, a los no entrenados, viendo de esta forma que a contrario de lo que se piensa hoy en día, la memoria puede que no se almacene en la sinapsis del cerebro y que en cambio el ARN tiene un papel mucho más importante en este proceso.

Esta prueba científica abre un campo muy amplio para  posibles aplicaciones que se podrían aplicar en un futuro a seres humanos, como podría ser el caso de encaminar los avances de la medicina hacia una cura del Alzheimer o para tratamientos contra recuerdos traumáticos.

 

Dexter Castillo