Acuerdo con México

La noticia y la firma de dicho acuerdo ha sido reciente, de hace cuatro días,  y copiado de forma literal dice así:

«El Instituto Cervantes y la AECID firman con México un acuerdo para promocionar el español internacionalmente

El presidente mexicano, Enrique Peña Nieto, de visita oficial en España, ha presidido al acto.

Madrid, 25 de abril de 2018

El presidente de México, Enrique Peña Nieto, ha presidido este miércoles la firma del acuerdo para promover el español internacionalmente que han suscrito el Instituto Cervantes y la Agencia Española de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AECID) con cuatro instituciones mexicanas -Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), Secretaría de Cultura (SECULT), Fondo de Cultura Económica (FCE) y la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM)-.

Al acto han asistido también el ministro de Educación, Cultura y Deporte español, Íñigo Méndez de Vigo; y la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, entre otras autoridades.

Han rubricado el convenio de colaboración en la madrileña Casa de México Juan Manuel Bonet, director del Instituto Cervantes; Carlos de Icaza, subsecretario de Relaciones Exteriores de México; Fernando García Casas; secretario de Estado de Cooperación Internacional y para Iberoamérica y Caribe de España; María Cristina García Cepeda, secretaria de la Secretaría de Cultura de México; y José Ramón Carreño, director general del Fondo de Cultura Económica.

El texto destaca que la lengua española es un símbolo de identidad compartida y un “valioso patrimonio panhispánico”. Un idioma cuya normativa es de “naturaleza policéntrica”, adaptada a la realidad geográfica y demográfica de los países hispanohablantes y de “sus distintos usos y variantes regionales”.

Mediante este acuerdo firmado por las dos instituciones españolas y las cuatro mexicanas, se fortalecerá la colaboración para la enseñanza del español, su difusión y certificación en todo el mundo, así como para producir materiales y contenidos en español “con los usos y variantes particulares de cada país”. También se hará hincapié en la difusión de la creación cultural de toda la comunidad hispanohablante y en el “reconocimiento de la raíz hispánica”…».

Es la noticia textual, ni la he corregido (y tiene mucho para corregir). La fuente es la página del Instituto Cervantes en su sala de prensa.

No tengo nada contra el Instituto Cervantes, ni contra ninguno de los que participan en este evento, pero sí tengo algo que decir sobre el acuerdo, sobre la forma de expresarlo y escribirlo, sobre las intenciones y qué saco en conclusión.

Cualquier acuerdo que lleve al enriquecimiento de las partes será bienvenido, pero dudo mucho que este lo sea, entre otras cosas se refiera a nuestro idioma como un «valioso patrimonio panhispánico», como si el lenguaje fuera un cofre secreto encontrado en cualquier ruina maya. Si empezamos calificando al idioma de «patrimonio» (definición de la R.A.E. ‘Conjunto de bienes pertenecientes a una persona natural o jurídica , o afectos a un fin , susceptibles de estimación económica . 1. m. Conjunto de bienes de una nación acumulado a lo largo de los siglos , que , por su significado artístico , arqueológico , etc., son objeto de protección especial por la legislación.) mal vamos y si detrás del idioma que TODOS compartimos le ponemos el bonito pero inútil «panhispánico», vamos peor, y explicaré el motivo. ¿Saben qué es un pleonasmo? si no lo saben lo van a entender muy rápido, no será necesaria ninguna explicación lingüística: «voy a subir para arriba», «¡salga afuera!», «lo vi con mis propios ojos», «lo vi volar por los aires», etc. Creo que se entiende, repetimos lo ya dicho. Considerar nuestro idioma compartido un valor panhispánico es un pleonasmo, en el lenguaje coloquial el pleonasmo está a la orden del día, pero que aparezca aquí… no sé, creo que no habla bien de la credibilidad del asunto, máxime cuando riza el rizo con «… una normativa de naturaleza policéntrica adaptada a la realidad…» que supongo viene a significar algo así como que las normas del idioma están esparcidas por varios centros en función de las realidades locales. Pues mire usted, no. La norma no está esparcida, la norma es una, es fija y está quieta y ubicada como una estatua griega antigua, en todo caso son los modismos y las distintas formas de construir palabras las que sí son «policéntricas», palabro curioso para decir que está en todos lados. No voy a destruir ni a criticar la intención de este acuerdo, cada cual que haga, diga y piense lo que quiera, por eso somos libres, lo que sí haré es decirles cómo veo yo práctico y enriquecedor un tipo de acuerdo similar.

El dinero que cuesta tanto viaje presidencial y de autoridades (no creo que vayan en clase turista), comidas, hoteles, lujos y farándulas, podría muy bien ascender a cifras pecaminosas, y supongo que sería suficiente para pagar un intercambio entre estudiantes mexicanos y españoles y que pasaran un tiempo o un curso, viendo, leyendo, aprendiendo, comiendo, etc. A lo mejor al final de todo, cuando el estudiante español vuelva, sabe de la historia de Frida Khalo y Diego Rivera o comienza a entender a Chavela o hace libro de cabecera el Pedro Páramo de Juan Rulfo (el mío lo es) o vaya usted a saber. Y lo mismo pasaría con los estudiantes mexicanos y las cosas de aquí. Ese sí es un acuerdo lógico y de largo plazo porque aporta conocimiento real y vivido y eso, amigos «panhispánicos policéntricos» lleva a la transmisión y al aprendizaje. Creo que aún sobraría dinero para unos tequilas o unas cervezas.

Pedro Cuéllar