¡Aguas con los rucos!

Javier Lozano Alarcón, jefe de voceros de la campaña de José Antonio Meade, ha publicado en su cuenta de twitter el siguiente video:

Este comercial no menciona directamente el nombre de a quién se refiere; sin embargo, por la silueta, el tono de voz y el acento que atribuyen al personaje del padre, resulta inequívoco que se refiere al Candidato de la coalición “Juntos Haremos Historia”.

Andrés Manuel López Obrador, nació el 13 de noviembre de 1953, por lo que ahora tiene 64 años de edad. Puede resultar un personaje agradable para muchos, antipático para otros, afín a las ideas políticas de algunos grupos, un comunistoide trasnochado, un parásito social, e incluso un hombre que como político contradictorio consigo mismo, como lo ha dejado ver respecto al asunto del nuevo aeropuerto, o su propuesta de amnistía al narco; da la impresión de que vive al pie de la letra aquella frase lapidaria de Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si no le gustan… tengo otros”

Pero más allá de simpatías, antipatías o todo lo contario, estamos hablando de un ser humano que tiene 64 años. ¿Realmente resulta una edad incapacitante para gobernar?

El paso del tiempo nos afecta a todos, y no podemos negar que el tiempo cobra factura: nos hace más lentos, disminuye nuestros sentidos y nos va incapacitando para realizar lo que en nuestras mocedades hacíamos de forma diligente.

Sin embargo, respecto a las personas que andan en el rango de edad de este personaje, no necesariamente son decrépitos o incapacitados (cápsula cultural: Decrépito es una palabra de origen griego que significa “en el ocaso de la vida”, es decir, el decaimiento previo a morir).

Incluso en mi experiencia personal, personas de entre 65 y 70 años de edad, nos bailan jugando basquetbol. Pero más allá de lo anecdótico, cabe preguntarse si es cierto que a esa edad está incapacitado para gobernar.

En las elecciones de los Estados Unidos compitieron Hillary Clinton y Donald Trump. En ese momento, ella una anciana de 69 años, y Trump de 70.

José Mujica, el expresidente de Uruguay, ahora de 82 años, fue electo a los 74 años de edad; su sucesor, Tabaré Vázquez, fue electo a los 75 (actualmente tiene 78).

Robert Mugabe fue primer ministro y Presidente de Zimbabue hasta los 93 años de edad.

Raúl Castro, en Cuba, comenzó su mandato como presidente, a los 76 años, y recién lo concluyó el 18 de abril de este año, a edad de 86 años.

Como podemos ver a través de este breve recuento, son muchos los gobernantes que son electos, designados o que están gobernando, en edades bastante avanzadas; pueblos y naciones de condiciones políticas variopintas, en las que, más que la edad del gobernante, es la ideología de cada uno lo que influye y determina el estilo de gobierno que aplica a su pueblo.

Incluso, como otra cápsula cultural y para comprender mejor este tema: ¿Sabe Usted, estimado lector, cual es el origen del senado? El senado es una institución romana que, en su origen, fue el sucedáneo del consejo de ancianos de los pueblos antiguos. El senado estaba compuesto por los senectus (derivado de la raíz senex, anciano en latín), donde al principio administraban y debatían las leyes los hombres más viejos de las familias patricias.

Este video, más allá de la política, resulta una expresión discriminatoria y de desprecio a las personas ancianas, considerando la senectud como una causa de incapacidad, o incluso de discapacidad para hacer lo que apenas unos días antes, cuanto tenía 59 años, 11 meses y 362 días, cuando aún no se le atribuía el eufemismo de “adulto mayor”, hacían cotidianamente.

En la guerra política no todo se vale, y mucho menos el despreciar a las personas ancianas, que bien o mal, han construido el país que ahora quieren gobernar estos políticos “mocosos”.