Boda real inglesa: ¿Por qué tanto ruido?

Este fin de semana se realiza la boda del príncipe Harry con Meghan Markle. Esta ceremonia es seguida por millones de personas alrededor del mundo y en general, a los acontecimientos de la monarquía británica se les da una cobertura mayor que a otras monarquías europeas. ¿Por qué sucede esto?

El príncipe Harry y Megan Markle
El príncipe Harry y Megan Markle

Los miembros de la monarquía británica, sobre todo la familia cercana a la Reina Isabel II, son conocidos alrededor del mundo, e incluso tratados como celebridades al nivel de músicos populares, con personas interesadas en su vida, formando clubes de admiradores y foros de discusión.

Incluso hemos presenciado situaciones tan bochornosas, como la obsesión de una joven mexicana que exigía ser invitada a la boda del príncipe William, en 2011, obsesión que, sin decirlo abiertamente, las autoridades británicas consideraron potencialmente peligrosa.

¿Qué causa toda esta admiración por la monarquía británica? A diferencia del resto de monarquías europeas, que se han modernizado y sus miembros son más allegados a la vida común y a las actividades de jefes de estado o bien de funcionarios más apegados a la vida y trabajo civiles, la monarquía británica ha conservado un halo de ficción que ha sabido aprovechar con los medios de comunicación masiva.

La casa real británica, no obstante el avance de los siglos XX y XXI, conserva la parafernalia tradicional de la monarquía inglesa, la parafernalia con que nos han familiarizado los cuentos, novelas y películas.

El diccionario de la RAE, define la parafernalia como el “Conjunto de usos habituales en determinados actos o ceremonias, y de objetos que en ellos se emplean”.

El pueblo inglés se dice que es muy flemático y tradicionalista. Parte de este tradicionalismo es la conservación de su monarquía, y sus costumbres. De las monarquías actuales, la británica es la que conserva más rasgos tradicionales, tanto en sus presentaciones y actos públicos, como en sus ceremonias.

Y es este tradicionalismo el que hace tan atractiva a la monarquía inglesa. Son los reyes y príncipes de los cuentos de hadas, pero en medio del siglo XXI. Y además con un castillo de verdad, y sus bodas con toda la pompa y circunstancia (además de la marcha del mismo nombre) que nos han enseñado desde pequeños en los cuentos, reforzado en las películas y que ahora los medios masivos nos los muestras como algo actual y en vivo. Y siendo actual y en vivo, provoca el deseo de ser parte de estos actos de los protagonistas de los cuentos de hadas.

¿Si no fuese algo relacionado con la monarquía británica, a alguien le importaría? Supongo que tanto como la boda del hijo del amigo del primo del vecino que no conozco. Como dice la abuelita: “si no fuera el nieto de doña Chabela, no harían tanto barullo”.

A pesar de todo, felicidades y todos los parabienes a los príncipes ingleses, a quienes fuera de los medios, no conozco, pero paralizan a toda Inglaterra. Y también felicidades y todos los parabienes al hijo del amigo del primo del vecino que tampoco conozco, aunque la carpa paralice el tráfico de la avenida.