Ahorro lingüístico

En una mesa redonda en la que participaban compañeros de profesión (corrección de textos) se produjo un tenso debate. Por suerte para todos, somos gente de letras y la sangre no llegó al rio, entre otras cosas porque a todos nos asusta eso de la violencia, aunque sea verbal.

Como correctores de textos por supuesto que defendemos el idioma y estamos en contra de las injerencias que pueda haber, no porque nos moleste lo foráneo, si enriquece bienvenido sea, sino porque dejamos en desuso términos y expresiones que tenemos en el nuestro, y todo por el tan traído y llevado «ahorro lingüístico». Ya el nombre me da un cierto repelús. Juntar ahorro con lenguaje me da una impresión de que no son término que se casen de forma natural, como si las palabras tuvieran que ser guardadas y ahorradas, no sé para qué, bajo mi punto de vista es de las pocas cosas en la vida que si se tienen hay que gastarlas y lo más rápido posible, el valor de ellas no se mide en oro, sino en sabiduría.

De manera que yo estaba en contra del dichoso ahorro y puse un ejemplo:

—«Recibí un email que me dejó en shock, por lo visto la nurse se quedó dormida en el living rom, dijo que pasó el weekend en un party y quedó knock out, asistía mucha gente chic, eso sí, para entrar necesitabas un ticket, todo estaba vigilado, incluso en el parking se podía leer el eslogan: “Cuidado con el look, este sitio es fashion, los sándwiches son gratuitos, para cualquier duda consulte con alguien del staff. ¡Ánimo sea chic y mejore su status!”. Según me dijo, al principio se asustó, pensó que era un handicap no llevar ropa adecuada, iba en shorts, pero el portero era un crack, tenía pinta de mánager caro, pensó que le diría algo pero no, ni aun siendo la premiere de la obra le puso pegas y eso que el local estaba full, se notaba que el marketing había sido excelente, eso sí, mucho stress y para haber tanta gente había un fair play digno de un dandy. Cuando llegó a casa tenía la net caída así que tuvo que esperar para poder entrar al chat y contarlo todo, por eso el cansancio. Le dije que se lavara la cara en la toilette porque parecía de todo menos una miss, se rió y me dijo que este round lo gané yo porque la pillé off side, de todas formas hizo stop y todo quedó como siempre, amigas forever».

Bien no se puede decir que no se entiende, estoy seguro de que todos hemos pillado el texto, sin embargo, los que me conocen saben que leyendo esto me chirrían las neuronas. No voy a caer en el recurso fácil de «traducirlo» y pregonar las excelencias del idiomas, sé que incluso hay algunos que sienten ir a la moda por usar este lenguaje, no pasa nada, de lo que se trata es de comunicarse, y si ese es el caso déjenme ponerles otro ejemplo.

A todos nos gusta ser amados y que nos lo digan, recibir un «i love you» nos hace sentir bien, pero falta algo, ese idioma no tiene la riqueza de expresión que posee el nuestro, en nuestro idioma también nos pueden amar y sin embargo, dependiendo de lo que nos digan vemos o intuimos segundos significados:

—Yo te amo (normalmente omitimos el pronombre), si nos dicen esto nos hablan de amor, de cualquier tipo.

—Te adoro, nos aman y de alguna forma nos dicen que nos idolatran.

—Te deseo, si dicen esto el amor, casi siempre, viene unido al sexo.

—Te quiero, tiene una connotación menos efusiva que el amor pero quizá más posesiva.

—Te estimo, parece que aún no llegamos al peldaño de vivir juntos.

—Te aprecio, es otro peldaño menos pero sigue siendo cariñoso.

Hay muchas más, te valoro, te idolatro, te honro, te venero… etc. No entraremos en todas, creo que se entiende lo que quiero decir.

Si de lo que se trata es de comunicarse con un lógico ahorro lingüístico, no es el inglés el que se lleva la palma es el hispano porque para explicar todas las connotaciones que tiene un «te deseo» diciendo solo «i love you» a buen seguro tendrás que poner algunas, si no muchas, palabras detrás.

 

 

Pedro Cuéllar