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El más alto honor

Voy a intentar ser lo más agresivo que me permitan las formas, y no me refiero a la educación, me refiero a lo que la ley me permita, porque este caso hace que salten todas las alarmas en mi cerebro.

Sé de varias personas que no tienen el derecho a sonreír en lo que les resta de vida, tampoco tienen el derecho de ser felices con los suyos, ni tan siquiera tienen el derecho de celebrar un mísero cumpleaños, entre otras cosas porque no merecen el haber nacido. Sin embargo lo serán, olvidaran sus desmanes y seguirán andando por esta vida con orgullo, y eso me pone enfermo de ira porque se merecen y les deseo lo mismo que ellos, atribuyéndose el papel de Dioses de forma unilateral, han hecho por un ser enfermo e indefenso, lo mandaron a morir, y eso quiero hacer con ellos, desconectarles el aire que respiran que no es otro que la prepotencia y la maldad. Me estoy refiriendo a los jueces o al juez, no acabo de enterarme si han sido uno o varios, que dictó una sentencia por la cual hay que desconectar el respirador que mantiene con vida a Alfie Evans, un niño que aún no ha soplado ni una vela de su primera tarta de cumpleaños y en contra los padres, unos veinteañeros que luchan con lo tienen y saben para salvar a su hijo. No lo van a conseguir, el crio nació con una enfermedad neurodegenerativa que tarde o temprano se lo va a llevar… o no. La mortalidad infantil por enfermedades extrañas no es nuevo, y no voy a hacer una sensiblera y fácil apología por este, ni otros casos similares. Alfie Evans de 23 meses morirá, pero debe ser la naturaleza o el Dios que exista el que decida eso, no un juez que, aduciendo razones legales, aprovecha la ocasión pero vestirse la toga de Dios y ejercer como tal. Tampoco entraré en todo el proceso y en las oportunidades que tienen los padres de Alfie, está extensamente divulgado en medios mejores que los míos, este artículo va dirigido con ira a la persona que dice aplicar la ley sobre este niño. ¿Los motivos? estoy seguro de que los tendrá, sería de pena de muerte si no fuera así y también sé que es tal el poder de un juez, que puede levantar casos inverosímiles, véase al Sr. Garzón contra Pinochet. Mi pregunta es: ¿si el niño en cuestión fuera el hijo de la reina de Inglaterra tomarían la misma decisión «legal»? o por el contrario ¿usarían esa misma ley para gastar lo innecesario y hacer lo humanamente posible para salvar al principito? Alfie también es un principito para sus padres y los que no tienen derecho a la vida pero viven, lo van a matar antes de tiempo, porque morir, seguramente morirá.

Pedro Cuéllar