Atlas de Salud Mental 2017: Se necesita un cambio de enfoque

La Organización Mundial de la Salud, OMS, ha dado a conocer el Atlas de Salud Mental 2017, en el que se analizan las acciones tomadas por los gobiernos, en cuanto a infraestructura, recursos humanos y financieros, disponibilidad de servicios y campañas de promoción y prevención.

Salud mental
La salud mental es un tema importante tanto a nivel sanitario como económico

A partir del análisis de este informe, la OMS llegó a la conclusión de que se debe invertir más en cuidados mentales, inversión que a la larga beneficiará tanto la salud como la economía de la sociedad.

La OMS define los problemas de salud mental como aquellos en los que se afecta el equilibrio mental de la persona, que abarcan desde los males graves y patológicos, como la esquizofrenia, hasta los trastornos a los que no se les da la importancia debida, como la depresión, la ansiedad o el estrés.

Se considera que, para estar de acuerdo con las convenciones de derechos humanos, debe existir una transición de los centros psiquiátricos, que considera deben desaparecer, pues están asociados a malos resultados de salud y violaciones de derechos humanos y enfocarse en el establecimiento de atención psiquiátrica en los hospitales generales.

El documento detalla que sólo el 39% de los miembros de la organización cuenta con las políticas acordes a esta transición.

También señala que, a pesar de la mejora en los servicios psiquiátricos, en promedio sólo existen en el mundo nueve especialistas psiquiátricos por cada 100,000 habitantes, así como que esta desproporción es grave tanto en países de bajos ingresos, donde sólo hay 1 especialista para esa cantidad de población, como en los países desarrollados, donde la proporción es de 72 profesionales por cada 100,000 habitantes.

Señala que la falta de inversión en la salud mental implica costos sanitarios y económicos a una escala nunca antes vista. Por cada dólar que se invierta en tratamientos de problemas como la depresión o la ansiedad, puede retornar el equivalente a 4 dólares en salud y productividad laboral.

Según este informe, la falta de diagnóstico, reconocimiento y tratamiento de los problemas de salud mental generan pérdidas globales por un billón de dólares al año.

A pesar de la incorporación de servicios psiquiátricos en los hospitales y centros comunitarios, los servicios disponibles no son suficientes para cubrir la demanda. Por ello la OMS pide a los gobiernos que aumenten la inversión en los sistemas de salud mental.

En el atlas también indica que este tipo de trastornos, por lo menos en un tercio de los países, no forman parte de la seguridad social ni de los seguros de salud. “Nadie debería ser excluido de los servicios de salud debido a su coste” dijo Shekhar Saxena, director del departamento de Salud Mental y Uso Indebido de Sustancias Adictivas de la Organización Mundial de la Salud, durante la presentación del documento.

E suicidio es uno de los principales problemas de salud mental que preocupan a la OMS, pues indica que casi 800,000 personas mueren cada año por esta causa, pero sólo un tercio de los países ricos y el 10% del resto de los países tiene estrategias de prevención y atención para los suicidas, indicando también que esta tendencia se mantiene desde 2014, por lo que los esfuerzos no han sido suficientes.