Mark Rutte: Lo político no quita lo cortés

Existen muchas diferencias entre la cultura de los políticos de las diferentes naciones. Y en ocasiones esas brechas culturales se convierten en un abismo, que nos hace lamentar cómo es que no existen políticos en nuestro país, con un poco de la decencia que muestran los de otros países.

Mark Rutte, Primer Ministro Holandés
Mark Rutte, Primer Ministro Holandés

Además del caso del Ministro de finanzas de Japón, que ya les informamos en este medio, casi simultáneamente, en Europa, nos encontramos con la noticia viral del Primer Ministro de Holanda Mark Rutte.

Un día Cualquiera en el parlamento. Y como en cualquier día, el Primer Ministro llega para sus labores de gobierno. Y como suele suceder, un pequeño accidente provoca que al entrar derrame su café.

Lo llamativo de la situación es que, en vez de dejar al personal de limpieza se encargue del desastre, el mismo primer ministro tomó el trapeador de las manos de la señora de la limpieza, y el mismo limpió el desastre.

Incluso se puede observar cómo tiene dificultades por el tamaño del palo del trapeador, hasta que las encargadas de la limpieza le muestran cómo ajustarlo a su altura.

Esta escena fue compartida y calificada por el Embajador de Holanda en Panamá, Dirk Janssen, como “Una escena típicamente holandesa”.

https://www.youtube.com/watch?v=ndxgoCnWTDc

Contrario a lo que pudiera pensarse, esto no es algo aislado en Mark Rutte. Es un político holandés muy respetado y que ha sabido gobernar en la coalición con las demás fuerzas políticas holandesas.

Ha contenido el avance de los partidos populistas, y se presenta como líder y defensor de los valores y normas holandesas, luchador para que los Países Bajos siga siendo un país cómodo, libre y seguro.

Tanto parlamentarios como periodistas, población, funcionarios y empresarios, lo describen como una persona accesible, amable y dispuesta a ayudar cuando se le necesita.

Es un político soltero, que a sus 51 años no descarta encontrar el amor y casarse. Mientras tanto vive con su madre.

Desde los 16 años se unió al partido liberal, en una de sus organizaciones juveniles, y aunque en esa época pensaba dedicarse a tocar el piano, la política nunca lo ha dejado.

Es licenciado en historia por la Universidad de Leiden, y trabajó en el sector privado hasta 2004, en que fue invitado a ser Secretario de Estado de Educación, Cultura y Ciencia.

Es un brillante orador, que muchos han comparado con Winston Churchill y Margaret Thatcher; muy hábil para el debate, además de una persona muy carismática.

Más allá de sus labores de Primer Ministro, también da dos horas de clases en una escuela secundaria, en donde enseña civismo.

Es evidente el abismo cultural y de circunstancias en todos los sentidos entre nuestro país y Holanda, desde el tamaño y complejidad, hasta el abismo cultural. Realmente da envidia que en México no tengamos  políticos como éste.