Cambridge Analytica anuncia su desaparición

La empresa que recopiló y proporcionó perfiles de alrededor de millones de usuarios de Facebook, para campañas políticas en los Estados Unidos y Reino Unido, anunció que se declara en bancarrota y su cierre inmediato.

Cambridge Analytica
Ante la pérdida de clientes, Cambridge Analytica considera que su operación ya no es viable

Cambridge Analytica es una empresa que desde 2013, se estableció como consultores en materia de análisis de datos y publicidad política. Se separó de SCL Gruop, una empresa más antigua también dedicada al análisis de datos y asesoría en propaganda política.

Contrario a lo que sugiere su nombre, esta empresa no tiene ningún vínculo con la Universidad de Cambridge; lo utilizó para dar relevancia y prestigio a la empresa.

Ambas compañías (SCL y Cambridge Analytica) han sido consultores en materia politica en varios países, por lo que en su página, Cambridge Analytica menciona contar con más de 25 años de experiencia trabajando en más de 100 campañas políticas en países de los cinco continentes, entre lo que menciona México, Brasil y Argentina.

También describían su trabajo como “decisivo” en la campaña de Donald Trump y de los candidatos republicanos en los Estados Unidos, así como en la campaña del Brexit, para que el Reino Unido dejara la Unión Europea.

El mismo año 2013, esta empresa desarrollo una aplicación para Facebook que tenía un formato de test de personalidad. Esta aplicación requería diversos permisos, entre ellos, acceso al perfil del usuario, a su lista de amigos, ver sus mensajes y a hacer publicaciones en su nombre.

Se calcula que unos 265,000 usuarios realizaron este test. Y por los permisos otorgados para acceder, a través de ellos se obtuvo acceso al perfil de sus contactos. Este acceso no sólo abarcaba actualizaciones, publicaciones o likes, sino que llegaba incluso al acceso de mensajes privados. Con este método, recopiló la información del 15% de la población de los Estados Unidos.

Los datos recopilados fueron analizados junto con los resultados de los test de personalidad, y mediante algoritmos se crearon perfiles psicológicos de esa población. Con esa información se dividió a la población en grupos, cada uno con características semejantes, y se crearon diversos contenidos de publicidad adecuados a cada grupo.

Además de la publicidad también creó noticias falsas, las cuales fueron enviadas selectivamente a los grupos donde sabían que crearían más impacto. Estas noticias falsas no se limitaron a solamente a publicaciones de Facebook, sino que también incluyeron la creación de portales de noticias y blogueros falsos, con lo que le daban credibilidad.

Otra estrategia, era que estas noticias falsas, eran publicaciones temporales, y sólo aparecían en determinados momentos del día, cuando el usuario era más asiduo a revisar su cuenta, y después desaparecían, dando la impresión de ser una noticia que era ocultada por el gobierno. (No es raro que muchas personas y organizaciones sigan esta estrategia y hagan publicaciones con la leyenda “míralo antes de que lo elimine X o Y”)

El escándalo se desató cuando un reportero del canal británico de noticias Channel 4 News, Mediante una cámara oculta se hizo pasar por un empresario que deseaba influir las elecciones de Sri Lanka, para lo que se entrevistó con Alexander Nix, fundador y presidente de Cambridge Analytica y Mark Turnbull, director general.

En su entrevista le mencionaron no sólo prácticas para manipular a la población, sino también estrategias para desacreditar a personajes políticos, y asegurándole que lo han hecho en México, Malasia, Brasil, China y Australia.

Al saberse el escándalo, Cambridge Analytica emitió diversos comunicados negando lo que se vio en la entrevista, así como diciendo que al saber cómo se recopilaron los datos, fueron borrados en 2015, por lo que no se usaron para campañas políticas. Así como que sus empleados siempre han actuado de forma ética y apegados a la ley.

En uno de sus comunicados más recientes afirman que el escándalo mediático ha alejado a todos sus clientes y proveedores, motivo por el cual ya no es viable seguir operando, se declarará en bancarrota y cerrará sus puertas.