Síndrome del Burnout

Todas las personas comienzan un nuevo trabajo con ánimo y la mejor disposición, llega un pulpo que hace varias cosas a la vez todo o hace con facilidad y muestra buenos resultados. Pero con el paso del tiempo va perdiendo productividad o intenta mantenerla a costa de su salud física y su resistencia mental.

Síndrome de Burnout
El burnout es un desgaste que reduce la productividad.

La palabra burnout se refiere a algún material combustible que se va consumiendo por el fuego, y por analogía se traduce como agotamiento. Pero no cualquier agotamiento, sino un estado de agotamiento crónico que se manifiesta de diversas formas.

A nivel físico se manifiesta como cansancio, insomnio al mismo tiempo que hay episodios de somnolencia durante el día, sensación de pesadez y dolor de cabeza.

A nivel mental los principales síntomas son la dificultad para concentrarse, la irritabilidad ante los errores ajenos, y falta de atención a los demás.

A lo largo de la historia este síndrome ha tenido varios nombres, desde el elegante surménage francés, la castiza neurastenia o acidia, o como se le ha conocido por algún tiempo, depresión exógena, es decir en depresión causadas por factores externos.

Sea cual sea la denominación, en todos los casos se encuentran identificados tres signos característicos:

  • Baja autoestima: tiende a juzgar a sí mismo con severidad y dureza.
  • Verborrea: al momento de comunicarse y/o escribir, comienzan a disfrazar el agotamiento que les impide expresar una idea clara y concreta, con una larga verborrea que resulta aburrida y divagante.
  • Divagación mental, caracterizada por la incapacidad de concentrar su atención a un solo objeto. Suelen disfrazar esta divagación como un comportamiento multitareas.

Esto tiene múltiples causas, entre las que se destacan las relaciones laborales difíciles, problemas familiares, saturación informativa (generalmente una saturación de información irrelevante) y la mala o deficiente alimentación de los afectados.

En el ámbito laboral el burnout resulta peligroso, ya que, si no se detecta a tiempo, puede ocasionas desde consecuencias leves, como retrasos o faltas de productividad, hasta situaciones graves, como delitos o accidentes.

En el ámbito familiar también afecta y se convierte en apatía y desinterés en las relaciones familiares, o por el contrario, en violencia física o verbal ante la frustraciones o fallos.

Los expertos recomiendan a las empresas tomar medidas para prevenir este problema. Entre otras:

Respetar el horario laboral: que tanto trabajadores como directivos respeten los horarios establecidos, y evitar en lo posible las horas extras.

Atender el mobbing y los malos tratos: Prestar atención a las quejas de acoso, malos tratos y actitudes negativas entre los empleados, fomentando las relaciones sanas y cooperativas.

Manuales de procedimientos y buenas prácticas claros y precisos: se requiere que los manuales en los que se guían los trabajadores, sean claros y no se presten a ambigüedades o interpretaciones; que lo que establezcan sea claro y preciso.

Respetar los tiempos de descanso: tanto las horas libres, como los fines de semana y las vacaciones. Esto permite aliviar las tensiones de mente y cuerpo.

Atención adecuada al detectar el problema: Ayudar a los trabajadores con inicios de burnout canalizándolos a la atención médica y psicológica, al notar signos tempranos de este problema.