Claridad ante todo

No sé muy bien si las personas de a pie, me refiero a esas que compran los periódicos y leen las, supongo, bien intencionadas noticias, se aclaran con el torrente de siglas (que no son tales), extranjerismos (que tampoco lo son) y abreviaturas para, supuestamente, aclararnos las dudas que, como neófitos y paganos en la materia, somos. De esta forma pensé cuando me encontré a mi mismo leyendo lo siguiente o al menos es lo que me pareció a mí porque la verdad es que el asunto «tiene miga»:

«Los inversores extranjeros dicen de México que se centre en el TLCAN, puesto que hay buenas perspectivas, sin embargo, para el de BlackRock estarían cometiendo un gran error porque puede salir AMLO, candidato de JHH…».

No transcribiré más, me resultó más difícil de leer que un texto que me envió mi hijo para pedir su paga: «pá es m qmple nt1p y voy de fsta, fa» que traducido, por lo visto, viene a decir: «Papá es mi cumpleaños, no tengo un peso y voy de fiesta, por favor». No me lo tomes a mal pero esto del ahorro lingüístico y los extranjerismos me trae a mal traer, sobre todo si me hablan de economía, ya de por sí difícil de entender. La venganza puede ser sublime si los que escribimos en hispano nos rebelamos. ¿No lo creen? miren un ejemplo:

«Sería un flash que el peso se cotice full si el lobby de AMLO hace una rentrée y se termina firmando el TLCAN, sería el remake de better time como cuando subió el 6,1% y el change fue a 18,53 por dólar…». Moderno sí que queda, pero claro, lo que se dice claro, no. Es más no hay por dónde cogerlo. Me da la impresión de que lo hacen adrede. ¿Cómo sería todo si la gente de a pie se entera de «sus asuntos»? Para nosotros sería genial, para ellos una catástrofe sin parangón. Por desgracia los hay que piensan que la forma óptima de dirigir a la masa no es otra que el desconocimiento de esta. ¿Quién si no se iba a tragar los cientos y un cuentos que nos lanzan? Me gustaría explicarle a doña Aurelia, que es mi vecina del tercero, una ancianita encorvada y de sonrisa fácil, cómo funciona la economía nacional, aunque lo más seguro es me enseñara la dentadura postiza y me dijera que si el trozo de pan vale lo mismo a ella le da igual. Que Dios nos coja confesados.

Paco Lozano