Departamentos de Copilco ¿Al final de quién son?

Durante el debate presidencial del domingo 22 de abril de 2018, se escucharon señalamientos, acusaciones y situaciones incómodas entre los candidatos.

AMLO y sus propiedades
Supuesta propiedad de AMLO según Meade

Una de las que más llamó la atención y que se ha extendido a lo largo de los días siguientes, es la acusación de José Antonio Meade sobre la existencia de dos departamentos de Andrés Manuel López Obrador que no están incluidos en su declaración patrimonial.

Podemos resumir brevemente la información que se conoce al respecto:

  • Durante el debate, el Candidato Meade le dijo a López Obrador que tiene tres departamentos a su nombre, de los cuales uno está en proceso de baja y los otros dos sí están a su nombre. López Obrador lo negó y dijo que si se lo comprobaba, se los regalaba.
  • José Antonio Meade muestra documentos emitidos por el Registro Público de la Propiedad de la Ciudad de México, en que aparece López Obrador como propietario de esos inmuebles.
  • Posteriormente Andrés Manuel López Obrador exhibió copias de un proceso civil por el que la titularidad de los departamentos pasaba a sus hijos. Además, agregó la frase “Dice que estudió Derecho, él debe saber que lo que cuenta es el juicio legal, la escritura, no el Registro de la Propiedad de una oficina pública. Y esto lo sabe cualquier abogado, hasta el más principiante sabe de estas cosas.”

No intentaremos determinar si uno miente y el otro engaña, o si sólo se trata de un diálogo de ciegos, sordos y locos (ambas excelentes películas con Gene Wilder y Richard Pryor, nada que ver con la política Mexicana) sino de aclarar la realidad que conforme a las leyes mexicanas rige la propiedad de los inmuebles, ya que la declaración de López Obrador ha provocado dudas a muchas personas..

Los códigos civiles y de procedimientos civiles de las entidades federativas regulan entre otros temas, los de los bienes inmuebles y los derechos que una persona tiene sobre los bienes. Estos derechos pueden perderse, traspasarse, adquirirse o cederse por vía judicial, mediante un juicio civil, o mediante la fe pública de un notario. Uno de estos derechos, es precisamente, la propiedad.

En ambos casos, la negociación de los derechos sólo surte efectos entre las partes contratantes en el caso del notario, o entre las partes que participan en un juicio civil.

Las mismas leyes civiles, instituyen un Registro Público, en el que se debe inscribir la propiedad. Este registro, y los asientos que en el existen, tienen efectos declarativos, es decir, que sólo indican quién es el propietario de algún bien. No crean derechos, esto significa que la inscripción en el Registro Público no crea un derecho sobre un bien, sino que hace constar el derecho que tiene una persona sobre el bien inscrito, y que lo acredita mediante escritura pública o mediante sentencia ejecutoriada. Son públicos, o sea que pueden ser consultados por cualquier persona. Surte efectos contra terceros. Esto significa que, a diferencia de un contrato notarial o una sentencia, que surte efectos sólo entre las partes, al estar inscrito en el registro público, por estar acreditado el derecho sobre el inmueble, cualquier asunto relacionado con el inmueble, se debe tratar con quien aparece como titular.

La publicidad y los efectos contra terceros de los Asientos del Registro Público, se reiteran en los códigos civiles y de procedimientos civiles, pues en varios procedimientos judiciales, para poder demandar, hipotecar y realizar otros trámites sobre inmuebles, se debe llamar a juicio a quien aparece como titular propietario del inmueble ante el Registro Público de la Propiedad.

Esto significa que es muy importante para cualquier persona propietaria de un inmueble, que esté inscrito en el Registro Público de la Propiedad que le corresponde.

¿Y a qué conclusión nos lleva lo anterior respecto a los departamentos de López Obrador y su familia? Es una conclusión sencilla: Judicialmente, los derechos sobre esos inmuebles, son de sus hijos, de acuerdo a las actuaciones de juicio que exhibió. Sin embargo, social y públicamente, ante cualquier persona esos inmuebles son suyos, y cualquier asunto relacionados con ellos (embargo, hipoteca, gravamen, juicio o como en este caso, los efectos contra tercero, de la pública titularidad de los mismos) está en la esfera jurídica de Andrés Manuel López Obrador, quien formal y públicamente sigue siendo el propietario.