Derechistas: ¿Voto por AMLO?

Derechistas: ¿Voto por AMLO?

Soy Regio, conservador y de derecha. Debo confesarlo, nunca me ha caído bien Andrés Manuel. No comparto las ideas de la izquierda y jamás he votado por partidos de izquierda en mi vida.

Esto es una cuestión hormonal, la forma en que uno piensa. Eso no se puede cambiar. Yo pienso lo que pienso y la verdad estoy muy poco abierto a cambiar de ideas porque siento que las mías son superiores.

De todas formas, pretendo poner atención cuando alguien trata de convencerme, pero en la realidad estoy pensando otra cosa.

Es algo así como el nacionalismo. Uno siente que su país es mejor por el mero hecho de que uno nació ahí. No hay muchas razones para pensarlo, pero así son las cosas.

Incluso, a pesar de todo lo que ha dicho sobre México y las malas decisiones que ha tomado en su presidencia, me cae muy bien “Donaldiño” Trump. Yo lo veía en “The Apprentice” y luego en “Celebrity Apprentice”. Recuerdo la temporada donde Brett Michaels, de Poison, ganó la competencia y se convirtió en el “aprendiz”. Dicho la anterior, jamás votaría por él. Pero tampoco por “Ilaria” Clinton.  Yo hubiera votado por Rand Paul. Pero los hubiera no existen y ni siquiera soy estadounidense, así es que tampoco hubiera podido votar. Pero bueno, ya he hablado suficiente sobre casos hipotéticos. Lo hago porque estoy tratando de ilustrar un punto.

Pero divago; volviendo al tema de López Obrador, o como le llamaría Fox de cariño o despectivamente, como ustedes lo quieran ver: “Lopitos”, les tengo una sorpresa. Pero permítanme regresarme al caso de Fox: ¡Qué decepción! Yo voté por él; pensé que pudo haber sido un “Maquío” pero me salió solamente “naquío” o “naquillo”, como mejor les parezca. ¡Oh, desilusión! México pudo haber cambiado. Nos quedamos, como la selección, en el “ya merito”.

Pero volviendo al caso del susodicho o del “ya saben quién” y la “sopresota” que les voy a dar, se las digo como el gallego, “y pues que resulta que…” este arroz ya se coció: Veo inevitable el triunfo de AMLO, “MALO”, “AMLOVE”, “Camarada Amlovich”, “El Chávez de México”, “El gato de Putin” (ojo, “Putin” no “Putín”, que no es lo mismo) “El hijo del Che” (Güevara no Chico Ché), etc.

Ahora, ustedes se preguntarán de dónde saqué esta conclusión; pues muy sencillo, se los explico. He hablado con muchos amigos, conocidos, enemistades y “otros”. La generalidad de ellos, como típicos regios: industrialistas, elitistas y clasistas, entre los cuales yo “orgullosamente” me incluyo, en las dos pasadas elecciones votaron (votamos) en contra de AMLO. Lo sé, porque lo platicamos en ese entonces. Tengo la memoria fresca. Y ahora resulta que un 80% de ellos ya se “suavizaron”. Y yo me pregunto ¡dónde quedó la maldita militancia!

Resulta que ya no les parece tan mal AMLO. Al fin, los “amlofóbicos” se convirtieron. Y la verdad es que lo entiendo. Todos los escenarios catastróficos que se planteaban en el 2006 se convirtieron en realidad. En especial en lo referente a la violencia y la inseguridad. Así es que todo es relativo.

Por otro lado, el reducido grupo que quedó de “amlofóbicos” dice que se corre el peligro de caer como Venezuela y la verdad entiendo la preocupación. Pero déjenme decirles, por si no lo saben, que México no es Venezuela. Con todo respeto para Venezuela, pero no nos “perro comparen”. México es México. AMLO no es Chávez. Ni siquiera “el Bronco” sería tan malo como Chávez. Quede quien quede, México nunca estará ni como Cuba ni como Venezuela. No jodan.

En el siguiente artículo les sigo platicando más del tema. ¡Achooo!

Chencho González