Desmantelamiento de las instalaciones nucleares de Corea del Norte

Corea del Norte convocó a 20 periodistas de medios internacionales, para atestiguar la destrucción de las instalaciones nucleares de la zona de Punggye-ri, al noroeste de esa nación.

Hotel Wonsan
Hotel de Wonsan, donde se alojan los periodistas que atestiguarán la destrucción de las instalaciones nucleares de Corea del Norte

Para los periodistas que se fueron autorizados, este viaje ha sido una sucesión de sorpresas e incertidumbre.

El desmantelamiento de las instalaciones de las pruebas nucleares estaba previsto para realizarse el martes o miércoles de esta semana, sin embargo, a los periodistas se les informó que, debido a las malas condiciones climáticas, se aplazaría la ceremonia.

Posteriormente se confirmó que el motivo del retraso fue por la autorización de los periodistas provenientes de Corea del Sur.

Los periodistas autorizados partieron del aeropuerto de Beijing con un vuelo a la ciudad de Wonsan. A varios de los pasajeros les produjo desconcierto el vuelo, ya que en el aeropuerto aparecía como dirigido a la capital Pyongyang. A lo que se sumó el silencio de la tripulación al respecto; incógnita que se despejó hasta poco antes del aterrizaje en Wonsan.

Wonsan es una ciudad turística de Corea del Norte, en donde pasan las vacaciones las familias norcoreanas. Los periodistas fueron hospedados en el hotel de la Fuerza Aérea de Corea del Norte, y muchos han quedado admirados del lujo de las instalaciones de este hotel. Además, se construye un nuevo hotel sólo para extranjeros, como parte de los planes de apertura al turismo internacional.

Después de informárseles que el cierre del polígono de pruebas nucleares se realizará este jueves, también se confirmó que además de las condiciones climáticas, estaban esperando a la delegación de periodistas de Corea del Sur, cuya lista fue rechazada el martes, pero después, finalmente aprobada el miércoles.

El viaje a las instalaciones de Punggye-ri será largo, transportándose por aproximadamente 11 horas en tren; posteriormente 4 horas en carretera y una hora a pie, para llegar al sitio de pruebas.

Las autoridades norcoreanas han asegurado a los periodistas que no hay riesgos de radiación, aunque muchos de ellos reportan que los equipos de medición de radiación que llevaban, fueron confiscados en aduana.

Las autoridades adelantaron a los periodistas que se llevará a cabo una ceremonia, después de la cual se destruirán las instalaciones utilizadas para las pruebas nucleares, lo que abarca tanto edificios y construcciones, como los túneles que los comunican, lo que sucederá mediante “una gran explosión”, de la que serán testigos los medios invitados.

Salvo algún cambio debido a las condiciones climáticas, se espera que la ceremonia y destrucción de las instalaciones nucleares, suceda este mismo jueves, o a más tardar el viernes.