Incels: Una tendencia peligrosa (y parte 3)

En esta parte final, terminaremos de revisar las ideas de estos grupos y consideraremos por qué se han extendido y si existe la posibilidad de una transculturización.

odio de los incels
“Devolvámosles una probada de lo que hemos tenido que soportar nuestra vida entera. Las miradas de odio, la risa, el rechazo, el maltrato. ¡Quiero que sufran tanto como he sufrido por 35 años y contando!”

Marxismo sexual. Una de las ideas que se extiende en estos grupos, es el que debe existir una obligación de las mujeres a satisfacer a todos los hombres por igual, una “sexualidad social” para conservar la paz y el orden en la sociedad.

Estas ideas hacen que en algunos grupos se promueva la violación como un derecho de los hombres que no debe ser penado ni castigado.

Además estos grupos tienen también tendencias racistas, ya que sus modelos de amor-odio, son personas de piel blanca, sajones o arios.

Al no poder realizarse el marxismo sexual, muchos enfocan sus impulsos de odio hacia los miembros más débiles, con tendencias suicidas, para que “no se vayan solos”, provocando actos como el sucedido en Canadá, el 19 de abril, o el de Elliot Rogers, en 2014, en la Isla Vera, California, a quien Alek Minassian llamó “Supremo Caballero”, en su mensaje previo a la masacre.

Sobre esta incitación a la violencia, JM Berger, del Centro Internacional de Lucha contra el Terrorismo, en la Haya, mencionó que “La misoginia no es nueva. Tampoco la misoginia como ideología. Sin embargo, un movimiento que se define a sí mismo principalmente por la misoginia es bastante novedoso.”

¿Dónde y por qué se da este movimiento? Este movimiento sucede principalmente en Estados Unidos, Canadá Australia y el Reino Unido, aunque también se sabe de algunos pocos miembros de países europeos. Hasta el momento la idealización y consideraciones sólo se refieren a personas de tipo Ario-sajón o gente blanca.

Durante esta investigación, salvo algunos usuarios aislados, no se han encontrado grupos de este tipo en América Latina o Asia.

Sobre el porqué de la proliferación de estos grupos, una posible explicación son los movimientos de liberación sexual que se comenzaron a dar durante los años 60 del siglo XX.

Todas las culturas han considerado el celibato y la castidad como virtudes, tanto civiles como religiosas, ya que la contención de los impulsos físicos es una forma de autocontrol y en cierta forma, de grandeza personal, que permite enfocar esa energía acumulada, en la creación artística, en el trabajo o en la guerra.

Dentro de esa línea de pensamiento, se considera que el ser humano requiere agua y alimento para vivir, pero que el sexo no es una necesidad vital. Y así tenemos ejemplos de grandes genios que eligieron ser célibes, para dedicarse de lleno a su labor.

A principios del siglo XX, el psicoanálisis de Sigmund Freud, estableció que la principal motivación humana es el sexo, y que incluso el celibato es sólo una “sublimación” que tiene un fondo sexual.

Este pansexualismo trascendió hasta los años 60%, en que se consideró el sexo como un derecho y una necesidad biológica al nivel de la sed y el hambre, y por lo mismo, que también debe satisfacerse de forma necesaria e imperiosa.

Esto aunado a la publicidad que muestra los productos como fuentes de placer y de éxito con el sexo opuesto. Además, se presenta el éxito y la satisfacción sexual como algo desvinculado e independiente del amor.

Este pansexualismo se traduce y se padece a través de otros problemas, como el aumento de los embarazos no deseados, tanto en la población adulta, como entre los adolescentes.

Estas circunstancias han propiciado un caldo de cultivo para estos grupos que ven en el rechazo a la satisfacción sexual del hombre como un derecho que debe ser satisfecho por las mujeres.

¿Existe riesgo de contagio? Si bien este movimiento está circunscrito a países anglosajones, y está basado en ideas de supremacía blanca y sus modelos e ideales son en ese grupo humano; el rechazo en una relación y la pérdida del valor que se da a la abstinencia y la castidad (o celibato en la juventud, si se prefiere), alrededor del mundo, plantea lo posibilidad de que se den este tipo de movimientos en otras zonas culturales.

Evidentemente los modelos e idealizaciones cambiarán, pero la gestación será muy semejante: grupos que surgen como ayuda y apoyo mutuo, que con el tiempo crean una ideología propia y se radicalizan, a los que llegan personas emocionalmente débiles, quienes son fácilmente manipulables para cometer actos de barbarie.

Hay que estar atentos. Estamos a tiempo.