El mito de Renne le Château (parte 2)

Cuando Saunière llegó a su parroquia era joven y pobre, existe un dietario que atestigua su nivel de vida y posiblemente su hambre, porque realmente si lo que dice el dietario es cierto debió pasarla. La iglesia de Rennes le Château estaba consagrada a María Magdalena, fue el escenario de la boda de Dagoberto II con Gizelle de Razès unos siglos antes por lo que se hallaba en un estado lamentable.

La primera misión de Berenguer Saunière fue la restauración del altar, gracias a pequeñas donaciones. Eso lo cambió todo. Al levantar el ara, enterrados, aparecieron varios documentos guardados en tubos de madera, esto no es un mito porque el cura contaba con la ayuda de seis obreros que testifican este hecho. Sin embargo poco más se sabe de los documentos en cuestión, lo que sí se sabe es el cambio radical que se produjo en Saunière y en todo el sitio, y no hablo solo del aspecto espiritual. Los hechos que acaecieron a continuación daban fe de una tremenda riqueza: un tren de vida muy por encima de cualquier norma, numerosos viajes, la mayoría al Vaticano, la restauración de la iglesia al completo y nuevas construcciones que aún hoy en día persisten, todas ellas hacen referencia a María Magdalena y su vida.

La pregunta que necesariamente se nos viene a todos a la cabeza no es otra que: ¿cuál puede ser el descubrimiento que hizo? ¿qué pueden contener esos manuscritos para cambiar de tal forma la forma de vida de Saunière y de toda la comarca?.

A partir de aquí entramos en el terreno de la especulación más o menos lógica. Intentemos poner los acontecimientos en orden. No era nuevo el hecho de que habían multitud de escritos que hablaban sobre un tesoro escondido, pero Saunière no encontró un tesoro, al menos no un tesoro físico tal y como lo concebimos. Algo tenía que ver el hecho de la presencia en la región de una misteriosa tumba de piedra oculta por la vegetación, se dice que es la misma que Nicolas Poussin representó en una obra de 1647, Les Bergers d´Arcadie II, en ella se ve a un grupo de pastores observados por una misteriosa mujer, todos ellos reunidos alrededor de una tumba y en cuyo lateral de puede leer: «Et in Arcadia ego» que se traduce literalmente «también yo en la Arcadia (estoy)» y ¿por qué es importante esta pintura?, según los expertos esta contiene las claves de este misterio, además del hecho de que Saunière, en uno de sus viajes al Louvre, encargó y pagó una copia de ella, solo él sabe el motivo porque mientras estuvo vivo guardó un obstinado silencio sobre el origen de su riqueza. Todas la preguntas que surgen están sin respuesta, pero no todo está oculto, porque, queriendo o no, dejó muchas pistas a su alrededor, sobre todo en la iglesia.

Varios años le llevó la restauración y el resultado es, cuando menos, extraño y revelador. En la siguiente parte profundizaremos en ella y en su simbología, tan solo decir que en el dintel de la puerta puso esta inscripción: «Terribilis est locus iste». «Este lugar es terrible».

 

Pedro Cuéllar