Fusionándose con el diablo: Bayer y Monsanto

La compañía alemana Bayer, absorbe a la empresa norteamericana Monsanto. Dos grandes empresas del sector farmacéutico y biotecnológico, vistos por muchos como un ángel y un demonio que a partir del 7 de junio formarán una sola entidad.

Fusión de Bayer y Monsanto
La fusión entre Bayer y Monsanto genera dudas sobre todo en el tema de los transgénicos: Ahora que es Bayer ¿Es bueno?

Seguramente todos hemos consumido, sin saberlo, productos farmacéuticos fabricados o desarrollados por Bayer. La aspirina, cuyo compuesto es el ácido acetil-salicílico, es sin lugar a duda el medicamento de mayor consumo y de mayor venta en la historia. Además de esto, ha creado antibióticos, complementos dietéticos, y productos químicos.

Y también sin saberlo, consumimos o hemos consumido creados por la compañía norteamericana Monsanto, siendo el endulzante Aspartame, uno de sus primeros y más difundidos productos.

En torno de Monsanto gira un señalamiento y leyenda negra, debido a que es una de las compañías que han manipulado el código genético de varias plantas con genes de organismos diversos, tanto animales como vegetales, y las pruebas de estos productos no se han realizado en las condiciones que los agricultores o grupos ambientalistas consideran adecuadas, contaminando plantíos orgánicos.

Junto con esta situación, se alega que no se conocen con precisión los efectos del consumo de los productos transgénicos tanto en animales como en humanos; que las semillas transgénicas no son fértiles, es decir, que se siembran, pero las nuevas semillas presentes en los frutos, están programadas para no germinar, y así sólo poder sembrar las proporcionadas por la industria; y que los gobiernos son obligados a comprar y sembrar productos transgénicos sin que exista una adecuada diferenciación con los productos orgánicos.

Desde mediados de mayo, Bayer anunció la compra de la empresa Monsanto, cuya fusión se completará el 7 de junio. Ambas empresas ya habían establecido cooperación en el desarrollo de productos para la agricultura, tanto en semillas genéticamente modificadas, como en el desarrollo de control de plagas mediante manipulación genética.

La operación financiera se valúa en 63 mil millones de dólares, y algunos países han puesto condiciones antimonopolio para la fusión, por lo que en algunos casos están obligados a transferir tecnología a otras empresas para conservar la competitividad.

Bayer anunció que después de la fusión, desaparecerá el nombre el nombre comercial Monsanto.

Para aprobar esta fusión, la Unión Europea y los Estados Unidos condicionaron a que las actividades en el campo de las semillas, los pesticidas y la denominada agricultura digital desarrolladas por Bayer, fueran cedidas a la compañía BASF, también alemana, para conservar la competencia comercial y económica, condiciones que ha cumplido Bayer. Esto la convertirá en la mayor empresa tecno-agrícola del mundo.

Los efectos de los productos transgénicos en el equilibrio ecológico y en ambiente, siguen siendo motivo de preocupación de los gobiernos, grupos ambientalistas y defensores de los cultivos orgánicos. Veremos cómo lidiará Bayer con estas críticas, ahora que se ha tragado al diablo entero.