Intoxicación por hongos en Irán provoca cientos de hospitalizados

Más de 800 personas han sido envenenadas tras comer hongos tóxicos en 10 provincias al oeste de Irán. De todas, 11 personas han fallecido y cientos han sido hospitalizados.

En la última década, la afición a coger setas ha aumentado de modo asombroso en muchos países del mundo. No hay más que ir a la montaña para comprobar lo fácil que es ver personas que van echando en una bolsita los hongos que encuentran. El problema es que muchos de ellos solo son aficionados al tema.

La nueva situación se refleja también en las muchas asociaciones o sociedades micológicas que se han creado a nivel mundial, incluso en regiones que tradicionalmente no consumían estos alimentos.

Volviendo al caso de Irán la persona no recopila las setas para uso propio, sino para venderlos y ganarse el jornal. Lo grave del caso es que muchas de ellos venden cualquier cosa sin importarles las catastróficas consecuencias.

Cuando la persona es aficionada y vende setas sin saber, está vendiendo veneno puro y no existe un tratamiento efectivo para este tipo de intoxicación.

Para el caso iraní al menos dos personas han recibido trasplantes de hígado. Los hongos en cuestión se ven similares a los comestibles y se ha alertado a los consumidores no comprar hongos sueltos, solo comprar aquellos empacados y sellados en las tiendas.

Los hongos mortales crecen silvestres en las regiones montañosas del oeste de Irán, después de las lluvias de primavera. Las inusuales lluvias han provocado un crecimiento excesivo de hongos tóxicos, lo que ha confundido a los tradicionales recolectores de setas.

En las calles de Irán podemos ver personas que venden hongos por la calle y aseguran, en base a su experiencia, que no son tóxicos. Pero la experiencia no basta cuando el riesgo es tan elevado, porque errar es humano. De momento ya son 11 las personas que han fallecido a causa del mortífero hongo, ¿Cómo queda la conciencia de aquel que lo vendió?