Investigadores diseñan una encima que destruye el plástico

Los plásticos son polímeros de alto peso molecular que usualmente se sintetizan a partir de derivados químicos del petróleo.

Los científicos han llegado a la conclusión de que hay 5 billones de piezas de plástico en los océanos de todo el mundo y que cada año se le añaden millonadas. Para corroborar los hechos, la revista de renombre Scientific Reports, estima que hay alrededor de 80 mil metros cúbicos de plástico flotando sobre el Océano Pacífico.

Los científicos no son muy optimistas y estiman que para el año 2050 el peso total del plástico en el océano superará en peso a los peces que se encuentran en los mares de todo el orbe.

La consecuencia no cabe esperar y cada vez es más común noticias como la ballena que apareció muerta en las costas de españolas, con 30 kg de basura plástica en el estómago.

Un descubrimiento accidental

Si bien se debe a una bacteria que se da naturalmente en Japón, los estudios realizados en base a sus enzimas provocaron algo sorprendente:

Un grupo de investigadores de Estados Unidos y Reino Unido diseñaron una enzima que destruye el plástico y que puede ser clave para erradicar el problema de la creciente contaminación ambiental provocada por este material.

Investigaciones en la Universidad de Portsmouth y el laboratorio nacional de energía renovable del Departamento de Energía de Estados Unidos se enfocaron en una bacteria descubierta hace algunos años en Japón.

Parece ser que la bacteria evolucionó en un centro de reciclaje de basura, y se alimenta un tipo de plástico conocido como Tereftalato de polietileno (PET), que se utiliza sobre todo para fabricación de botellas de plástico.

Los investigadores se centraron en entender como trabajaba la enzima PETase y accidentalmente diseñaron una enzima que resultó ser más eficaz en descomponer el plástico de PET.

La Universidad de South Florida y la Universidad de Campinas, en Brasil, han elaborado modelos de otra enzima similar al PETase, llamada cutinase, que se encuentra de manera natural en hongos y bacterias.

Los científicos están trabajando hacia el mejoramiento de la enzima, con la esperanza de vencer la problemática actual de los plásticos. Un paso que podría cambiar el rumbo de los acontecimientos desde el punto de vista medio ambiental y en el camino hacia un mundo mejor.

Los expertos están trabajando en modelos más eficaces que se puedan producir de manera industrial con resultados sumamente satisfactorios.