La Canasta… ¿Básica?

Estamos en tiempos difíciles para la economía mexicana, pero siempre los más afectados son aquellas personas que viven día a día, tan solo con el salario mínimo marcado por la ley.

Hasta el día de hoy el salario mínimo se encuentra en 88.36 pesos, lo cual es una cantidad absurda, comparada con el dinero necesario para comprar los productos que se encuentran en la canasta básica.

Por ejemplo, los precios manejados por la Secretaría de Desarrollo Económico (SEDECO), en su seguimiento del precio de algunos productos pertenecientes a la canasta básica, para este mes de mayo, son:

Producto Costo (pesos)
Tortillas de Maíz 12.73
Arroz 13
Frijol Negro 19
Aguacate Hass 33.67
Naranja 7.50
Cebolla Blanca 6.83
Jitomate Saladette 11
Papa Blanca 17.67
Pollo (entero) 44.67
Huevo Blanco 28.17
Leche Pasteurizada 15.50
Pasta para sopa (200 gr) 5.33
Total 215.07

 

Viendo el total que se obtiene de la suma de estos productos, que conforman de la canasta básica, claramente no alcanza para todo, puesto que de un lado solo tenemos 88.36 pesos disponibles y del otro 215.07 pesos que son necesarios para la compra.

Esto solo considerando la comida diaria de una sola persona, sin tomar en cuenta el gasto de transporte público, los servicios de luz, agua y gas. O que en dado caso fuera una familia de 4 o 5 personas, en donde se tendría que invertir más dinero.

Con toda certeza esta situación es un problema muy serio, ya que para tener una sociedad fuerte y que realmente quiera avanzar hacia adelante, es necesario tener bases fuertes, pero si descuidamos a varios sectores que muchas veces, por las limitaciones monetarias no pueden asistir a las instituciones educativas, limitando posteriormente sus aspiraciones laborales, quedando en empleos mal pagados.

Aunque en muchos discursos políticos se maneje la idea de que la educación es gratuita, sin duda, esto deja mucho que desear, ya que no es del todo cierto, en muchos lugares del país (si no es que todo el país) se cobran inscripciones muy caras y luego a medio curso, el material para cumplir las tareas u otras actividades, también generan un gasto extra, haciéndolas difíciles de solventar para muchas familias mexicanas.

Por eso como individuos que vemos todas estas situaciones y conformamos este hermoso país, debemos exigir y hacer oír nuestra voz para que se invierta en mejores programas para combatir la pobreza en la país y que no solo unos cuantos sean los beneficiados, mientras muchos “navegan a contracorriente” tratando de sobrevivir día a día.

 

Dexter Castillo