La oferta de televisión para los niños y jóvenes en México

El Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT), acaba de publicar la actualización de sus estudios sobre la oferta de programación para el público infantil en México y el estudio cualitativo del contenido consumido por los adolescentes. Y los resultados no son alentadores.

niños y tv
Los niños ven programas para adultos

Desde el año 2015, esta institución ha realizado estudios sobre los medios de comunicación que son consumidos por niños y jóvenes, el tipo de contenidos que consumen, así como sus efectos socioculturales.

Para su análisis, divide a los niños y jóvenes en grupos de edad, según su madurez promedio: de 2 a 6 años, en edad preescolar, de 7 a 9, época en que son apegados a la familia al mismo tiempo que descubren su entorno y requieren estímulos contantes; 10 a 12 años, en que comienzan a buscar contenidos más maduros y buscan separarse del mundo infantil y los adolescentes, grupo comprendido entre los 12 y los 18 años.

Estos estudios revisan estadísticamente qué medios son más utilizados por los niños. El primer puesto es ocupado por la televisión tanto abierta como de paga. Al compararla con los resultados anteriores, en l actualidad los niños y jóvenes tienen mayor acceso a uno o más dispositivos electrónicos: teléfonos inteligentes, tabletas, consolas de juegos y computadoras de escritorio. También se pudo conocer que la mayoría utiliza estos medios simultáneamente a ver televisión.

En cuanto a los contenidos, los niños en edad escolar (7-9) y preescolar (2-6), encuentran programación televisiva de entretenimiento más o menos adecuada a su edad en las caricaturas y algunos programas didácticos; mientras que a lo grupos intermedio (10-12) y adolescente (12-18), les cuesta más trabajo hallar programas adecuados a su estado de formación y madurez.

El aspecto más relevante de ese estudio es que por la falta de contenidos adecuados para cada grupo de edad, niños y jóvenes se ven expuestos a programación enfocada para la población adulta, como las telenovelas y series televisivas, en las que se muestran escenas sexuales, violencia física y psicológica y exaltación de las pasiones, y lenguaje soez o altisonante, en grados que no se corresponden a la madurez de este grupo de población. También advierte que al ser comportamientos que se aprenden y absorben, son incorporados e imitados en su vida cotidiana. A éstos contenidos se agrega una preferencia por los reality shows y los programas de concursos.

También analiza los contenidos que son consumidos a través de Internet, los cuales son principalmente la repetición de contenidos televisivos mediante plataformas de tipo Netflix, así como contenido de YouTube, principalmente música y canales de contenidos pobres o mediocres como los de Soy German, Yuya, Luisito Rey o Los polinesios.

La radio es el medio menos utilizado por niños y jóvenes, principalmente con fines informativos y deformativos, es decir, para escuchar noticias y programas matutinos con mensajes de tipo libro de autoayuda (informativos) y para escuchar programas de entretenimiento basados en bromas pesadas y lenguaje altisonante, soez y de doble sentido, que luego son incorporados a su día a día.

En estos estudios hacen evidente la mediocridad y pobreza de contenidos adecuado para los jóvenes y la necesidad de crear contenido adecuado a su rango de edad y madurez, para inculcarles valores éticos, artísticos, culturales e históricos, así como el conocimiento y respeto de los derechos humanos en los programas que produce la televisión mexicana.