Los aviones Presidenciales de México y Estados Unidos (…y parte 2)

Continuamos con la comparación de los aviones presidenciales de México y de Estados Unidos, para ver si realmente el Presidente Trump puede tener envidia del avión “José María Morelos y Pavón”.

Air Force One, Avión Presidencial de los Estados Unidos
Air Force One, Avión Presidencial de los Estados Unidos

Características generales de la aeronave. Al hablar de las características generales, nos referimos a las características con que sales de las fábricas de Boeing, y que cualquier aerolínea puede adquirir.

El Boeing 787-8 es el modelo más grande de la gama 787, Es un avión de dos turbinas, con una capacidad de 210 a 250 pasajeros, con una longitud de la punta a la cola de 57 metros, una altura de 17 metros, y una envergadura (distancia de la punta de un ala a la otra) de 60 metros. Alcanza una velocidad Máxima de 912 Km/h y una autonomía promedio de 14,600 km. Se aborda lateralmente y tiene una rampa de carga.

Los Boeing 747-200B, también son conocidos como Jumbo Jets, con una capacidad de 539 pasajeros. Estos aviones tienen 4 turbinas, la longitud del fuselaje es de 70.66 metros, una altura de 19.33 y una envergadura de 59.64 metros. Alcanza una velocidad máxima de 969 km/h y tiene una autonomía promedio de 12,700 km. Se aborda lateralmente y se levanta la nariz para acceder al aérea de carga.

Mejoras y modificaciones: Al ser aviones destinados a jefes de estado, el fabricante les hace una serie de mejoras y acondicionamientos, según las especificaciones de cada gobierno. Estos cambios mejoran algunas capacidades específicas de la aeronave, modificando su desempeño respecto a las versiones comerciales, arriba reseñadas.

Para el “José María Morelos y Pavón”, se redujo el número de pasajeros a 80, ya que este avión cuenta con un solo nivel para los pasajeros. Con 28 asientos en la zona de la cabina, un camarote para uso exclusivo del Presidente; así como una oficina con capacidad para tres invitados; una sala de prensa y 48 lugares más, destinados a periodistas, seguridad y personal del avión. En total 80 pasajeros. También se mejoraron los sistemas de navegación aproximación y aterrizaje, comunicaciones y refuerzos del fuselaje. Tiene una capacidad de carga de 124.5 metros cúbicos y su autonomía se redujo a 13,620 km.

Los VC-25 (nombre del 747 modificado como Air Force One) puede transportar 100 o más pasajeros repartidos en dos niveles. Cuenta con camarotes separados para el presidente y su familia con vestidores y baños; oficina personal para el Presidente, espacios para invitados especiales; una zona de atención médica, una sala de comunicaciones, un auditorio y una sala de conferencias, que también puede ser utilizada como comedor. Cuenta con un blindaje en caso de ataque con misiles, así como blindaje contra la radiación nuclear. También se le agregó un sistema de navegación por GPS y sistemas de protección contra ataque de misiles, con la posibilidad de lanzar señuelos para desviar los misiles con sistemas detectores de calor. También está acondicionado para que se le pueda recargar combustible durante el vuelo. Su autonomía fue mejorada para lograr 14,500 km con una sola carga.

Ahora que conocemos las características de ambas aeronaves, es difícil imaginar que al Presidente Trump o el Gobierno de los Estados Unidos puedan tener interés en el pequeño Boeing 787 del Gobierno mexicano. Y esto es fácil deducirlo porque los nuevos aviones Air Force One que están en fabricación, son 747, como los que van a sustituir. Evidentemente, nada que envidiarle a la aeronave Presidencial Mexicana.

Quizá le provoque algunas carcajadas a Mr. Trump. Es como querer venderle al vecino que tienen dos autos Corvette, un Camaro del negocio que nos encargan, porque nos parece un coche “demasiado caro”. (lo anterior por poner un ejemplo con vehículos del mismo fabricante).