Los padres de la patria

 Sé las consecuencias y el daño que puede hacer a muchas personas el hecho de que os dé el tratamiento que os voy a dar, pero visto que el enfrentamiento este que os traéis entre manos solo produce dolor y angustia, además de pobreza, me he puesto a buscar causas y haciendo un esfuerzo voy a ponerme por un rato de vuestro lado. Voy a intentar, por mucho que me cueste, saber los motivos, veros como os veis vosotros a vosotros mismos, cómo os sentís cuando alguien es embargado, como consoláis la conciencia con los actos corruptos y sobre todo, cómo lo excusáis.

Me imagino que el título de «Padres de la Patria» es un poco novelesco y quizá trasnochado, mejor pensar en el Che o en alguien por el estilo, tiene su encanto, lo reconozco, ¿quién no admiró al Che alguna vez? aunque este no es el caso.

El nombre más común de «salvadores» tampoco me parece apropiado, porque salvar lo que dice salvar… bueno sí, algo si, bancos, cajas, cuentas lejanas en románticos países, eso sí, ¿qué sabremos de alta ciencia económica los pobres? ya lo dice la misma palabra somos pobres y eso es porque no sabemos hacer otra cosa.

Algunos exagerados extremistas, sobre todo jóvenes, usan el termino «asesinos», no lo quiero usar, porque asesino es alguien que mata sin motivo. Imagino que en vuestras leyes como país libre, este término estará perfectamente definido, lo digo para que no haya malos entendidos ni posibles comparaciones con el presente.

Pues la cosa de intentar comprenderos no comienza muy bien, no encuentro el nombre que resulte apropiado y no sea ofensivo.

Nacionalista o patriota tampoco encajan, estos los hay y juegan a la política, vosotros pasáis de política, aunque deberíais preguntar a la gente, no toda esta con vosotros y si vais a ser un futuro país libre convendría tener en cuenta estas opiniones, no vaya a ser que os tachen de dictadores, porque no nos engañemos, mayoría no sois, la silenciosa no habla.

Bien, dejémoslo por ahora, el nombre no es lo más importante, aunque sirve como carta de presentación y da idea a la gente de lo que sois, así que a vuestra elección lo dejo, yo no lo encuentro (el nombre).

Imagino que en la causa si nos pondremos de acuerdo, hablamos de libertad, de independencia, de país libre… etc.

Pues lo dicho, me pongo en vuestro pellejo y daremos definición a estos motivos.

Libertad es poder hacer lo que se quiera, capacidad de elegir el camino a tomar, sin molestar al de al lado, aunque esto ultimo debería quitarlo, no encontraremos mucha justificación sin correr el riesgo que alguien nos diga: «y si el del al lado molesta, se le pega un tiro y punto».

Vamos pues a la nación, país soberano, monarquía, república, estado democrático, dictadura, etc. ¿Cómo le explico yo a esta humilde masa de paisanos, que no le hemos preguntado a nadie lo que quiere, sin correr el riesgo que me digan:«el que no quiera que se vaya o lo echamos»? Espero se haga una elección correcta del régimen que se va a usar, porque si no os cuadran los números, ¿reconoceréis que estáis equivocados y diréis?: «Lo siento, no lo haremos mas, ha sido un lamentable error», por intentarlo, a lo mejor sirve, aunque dudo mucho que ocurra.

En lo de «país libre», podemos entrar preguntando si ahora lo es o no y por qué. Me da la impresión de que esto es un matrimonio obligado por los hijos a seguir juntos y se llevan fatal: los hijos no se ponen de acuerdo y el matrimonio tampoco, supongo que habría que psicoanalizar al personal, inventar el psicoanálisis colectivo y después, con los conceptos claros y sin presiones del padre o la madre, preguntar.

Total, que nos queda por definir la línea de actuación, a dónde nos lleva y a cambio de qué.

No debemos olvidar que estamos jugando a hacer historia y que esa será la juez definitiva.

Ahora los caídos por el país libre son héroes y para el resto no hemos encontrado nombre, pero por una vez y sin que sirva de precedente digamos luchadores por la causa.

Daría lo que fuera por saber que opinarán los libros, hablo de los objetivos, no los condicionados, aunque imagino que en mil años ya no existirán partidos ni coaliciones y se habrá perdido la posible subjetividad que exista.

Pues lo dicho, ¿cómo os trataran los futuros libros de historia? Si alcanzáis vuestros objetivos y existe el utópico país libre, los libros os trataran como a los colonos de las nuevas tierras, los primeros luchadores, los padres de la patria, si pedimos objetividad, tenemos que ser objetivos, así que, ¿hablaran de cómo lo hicieron los hijos de la patria? ¿hablaran de si tomaron en cuenta la opinión de la mayoría? o harán como los libros de los colonos que solo hablaban de los ataques indios y de todas las aberraciones de los pieles rojas, nunca dirán que antes fueron asesinados, masacrados y violados en sus propias casas por los padres de la patria que son ahora.

En fin, quien sabe, a lo mejor dentro de mil años sois también primera potencia, si ese es el camino…. no vamos mal.

Por último, como consejo, podríais buscar un ideólogo pacifista que ponga en pie este desbarajuste, yo, con mis limitadas entendederas he hecho lo que he podido.

La verdad es que no es mucho lo que se puede hacer, pero por intentarlo que no quede, una sola vida que no acabe de golpe valdría la pena. Y quizá con una reflexión profunda….Utópico, lo sé, dejemos pues a la historia que haga y deshaga.

 

 

Pedro Cuéllar