¿Por qué tengo insomnio? Conoce las causas

Todo el mundo, en algún momento de su vida ha tenido una mala noche, que prefiere no recordar. Nos estamos refiriendo al insomnio, estado de vigilia que puede ser causado por preocupaciones, hábitos poco saludables, sustancias que nos alteren o inclusive mucho tiempo delante de la pantalla de nuestro ordenador.

Poder romper ese círculo vicioso es posible, es importante cambiar los factores que están contribuyendo a perpetuar el insomnio. Es importante modificar los hábitos inadecuados, cambiar nuestra forma de pensar errónea y aprender a vivir paliando el exceso de activación emocional.

Investigaciones recientes atribuyen el insomnio a un problema del cerebro que no puede entrar en el ciclo de sueño y sus causas pueden ser muy variadas: artritis, asma, parkinson, dolor crónico, dolor lumbar, ansiedad y depresión.

Una de las causas principales, debido al carro de vida que llevamos tan agitado, son las luchas psicológicas. Estas no solo dificultan el sueño, sino que abren las puertas a posibles enfermedades de tipo psíquico.

Cuando tenemos problemas para dormir tenemos que revisar nuestra salud, en busca de un posible trastorno que pueda inducir a la vigilia. En cualquier caso, hay pasos simples que se pueden tomar para mejorar el sueño como evitar la iluminación brillante mientras se relaja y limitar las distracciones, como puede ser una computadora o mascotas. Mientras que, en otros casos, es importante hablar con su médico para determinar un curso de acción.

Los problemas del sueño pueden representar un síntoma de depresión y el riesgo de insomnio grave es mucho mayor en pacientes con trastornos depresivos acusados; y ya es la “pescadilla que se muerde la cola”, a menor descanso mayor agitación mental.

Lo bueno que todo es tratable bajo la supervisión de especialistas cualificados. Un clásico en la mayoría de los adultos es tener problemas para dormir porque se sienten preocupados o nerviosos.

El insomnio viene a nosotros cuando nos quedamos atrapados en eventos pasados, cuando tenemos exceso de responsabilidad, sobreexcitación, pensamientos estresantes o temores que vienen en la noche.

Cuando se repite durante mucho tiempo puede llegar a generar temor y pánico. Ahí es cuando la ansiedad y el insomnio pueden alimentarse mutuamente y convertirse en algo crónico.

Hablamos con personas que tuvieron insomnio durante muchos años y hay claras diferencias entre unos y otros. Uno de los casos es una chica de unos 35 años de edad con problemas de ansiedad, con el firme propósito de querer revertir su situación. Otro caso es el de un joven empresario de 30 años con gran responsabilidad sobre su espalda e identificado plenamente con su vida laboral; y por último el de un joven enganchado a la red social, que es incapaz de dejar su móvil cinco minutos.

Estos modelos se repiten mucho, mientras que los dos primeros tienen que ver con el ámbito de la preocupación, temor y estrés, el último es un mal hábito adquirido que se debe al exceso de luz azul que emiten las Tablets y móviles.