¿Qué provocó la renuncia de todos los obispos chilenos?

El 18 de mayo se dio una noticia insólita e inaudita: todos los obispos de Chile presentaron sus cartas de renuncia al Papa Francisco. Esta renuncia masiva tuvo como motivo una investigación realizada por el Vaticano y de la cual el Sumo Pontífice Católico dio a conocer los resultados en reuniones con los obispos, que se realizaron del 14 al 17 de mayo.

Obispos de Chile
Todos los obispos de Chile presentaron su renuncia al Vaticano.

En varios países del mundo se han dado escándalos relacionados con abusos en contra de menores, cometidos por sacerdotes católicos que abusan de la posición de poder que como encargados de templos e iglesias tienen ante las comunidades.

En Chile se señalaron los abusos cometidos por el sacerdote Fernando Karadima, encargado de la parroquia de El Bosque, al noroeste de Santiago y una de las zonas exclusivas de la capital.

Como párroco, cometió una serie de abusos sexuales en contra de menores de edad a lo largo de las décadas de 1980 y 1990.

Las víctimas denunciaron los abusos cometidos por Karadima, así como al obispo Juan Barros, como encubridor, pues siendo en ese momento Secretario del Cardenal Juan Francisco Fresno, recibió las primeras denuncias desde 1984, las cuales “Simplemente las rompía”, según declaró a la BBC Juan Carlos Cruz, una de las víctimas, agregando que el obispo se encontraba observando mientras era abusado.

A finales de 2003, el obispo y cardenal Francisco Errázuriz recibió una queja formal por parte de las víctimas, a quienes trató de persuadir para que retiraran las acusaciones.

Ante la presión de las víctimas, Errázuris suspendió la investigación durante 3 años, y ante la insistencia de los agraviados, la envió al Vaticano.

Fue hasta 2011, que los afectados decidieron hacer acusaciones penales. Sin embargo, éstas no prosperaron, pues para ese momento el delito había prescrito.

Mientras tanto, las autoridades del Vaticano determinaron retirar a Karadima, entonces con 80 años de edad, a “una vida de oración y penitencia”.

Las víctimas enviaron en 2015 una carta al papa, dándole a conocer el encubrimiento de los abusos por parte de la iglesia chilena, aunque en ese momento no se le dio toda la importancia al caso.

En enero de este año, el Papa viajó a Chile. Ahí se reunió con los obispos, y, basado en la información que le dieron, consideró que las acusaciones de delitos sexuales eran exageradas, e incluso infundadas, señalando de calumnias las acusaciones en contra del obispo Barros.

Dentro de esta visita, también se reunió con las víctimas de los abusos, lo que cambió su punto de vista, pidiendo una disculpa a las víctimas del abuso, y abriendo una investigación encabezada por el Obispo de Malta, Charles Sicluna, que es considerado el mayor experto en crímenes sexuales dentro de la Iglesia Católica, ya que había surgido información nueva sobre el caso.

Mientras tanto, las víctimas hicieron público el contenido de la carta enviada en 2015 a la Santa Sede, y en respuesta, fueron invitados a reunirse con el Papa a fines de abril.

Algunos días antes de esa reunión, el Papa reconoció nuevamente su error, y haber cometido graves equivocaciones de valoración, al tiempo que anunciaba una reunión en el vaticano con todos los obispos chilenos.

La reunión con los obispos de Chile se llevó a cabo del 14 al 17 de mayo. Al salir de estas reuniones, los obispos manifestaron que no sabían realmente cuánto sabía el Papa sobre los abusos.

Al día siguiente, 18 de mayo, todos los obispos presentaron su renuncia. Siendo el Papa el único con autoridad para nombrar y remover obispos, y en general no es una decisión que se tome de inmediato, sino que suele tomar varios meses. En esta situación, la determinación de cada caso individual y su posible reemplazo no se tomará de inmediato. Mientras tanto cada obispo continuará en sus funciones hasta que se tome la decisión de sus renuncias.