Ser positivo es ganar en salud

 

A lo largo de nuestra vida se nos presentan situaciones externas que se mezclan con nuestras emociones y forma de entender la vida. A veces controlamos dichas situaciones y a veces nos controlan, los sucesos que no son digeridos conscientemente quedan como un lastre pesado, difícil de quitar. A continuación, te vamos a mostrar algunos puntos interesantes que merece la pena tener presente:

Personas positivas siempre ganan

Hay una diferencia notable en las personas, una diferencia aparentemente pequeña pero titánica en cuanto a vivir se refiere. Nos estamos refiriendo a la actitud, posicionarnos en una actitud positiva de vencedor no de vencido.

Una persona optimista es más feliz. La persona de esta condición saca provecho de lo malo y disfruta cuando llegan los momentos agradables. Un estudio demuestra que una persona optimista, positiva vive más años y con muchos menos problemas de salud.

No hay mal que 100 años dure

¡Problemas no…soluciones! Cuando nos quedamos anclados y atrapados en un problema ya estamos perdiendo. En el momento que os identificamos con determinada situación nos ponemos en el lado del perdedor, como decía mi abuelita “No hay mal que cien años dure”.

Día bueno o malo es cuestión de actitud

No podemos permitir que las preocupaciones aniden en nuestro interior, lo que diferencia un día malo de uno bueno es la actitud de enfrentar sus adversidades. Levántate de tu cama y como decía mi madre al salir al balcón, “Un día más para echar hacia adelante” toma los primeros rayos del sol y eleva tus pensamientos hacia un horizonte de esperanza.

Vive más el momento

Perdemos nuestra vida pensando en el futuro y no disfrutamos lo maravilloso del presente. Siempre tenemos que mirar hacia el pasado o el futuro y la vida es el momento en que está latiendo nuestro corazón. Lo que pasó, se fue y lo que está por llegar es un misterio, ¡vivamos!

Fuera complejos

Nuestros complejos no pueden condicionar nuestra vida. Hemos venido a este mundo con un cuerpo y un alma, tenemos que tomar las riendas de nuestro vehículo y no caer en los terribles complejos físicos y psíquicos. Valora tus puntos fuertes y refuerza los débiles, la voluntad todo lo puede y no eres ni más ni menos que nadie.

Un entorno saludable

Nos referimos a evitar entornos no constructivos que nada te aportan. Si constantemente te rodeas de personas negativas, que ven todo de color negro, te vas a contagiar de su frecuencia. Piensa en un niño, es feliz, no se complica y quiere estímulos que le hagan sentir bien.