Tabaco: ¿El antibiótico del futuro?

Desde el descubrimiento de los antibióticos, a principios del siglo XX, se ha librado una batalla entre las bacterias y el ser humano, ya que las bacterias sobrevivientes pueden transmitir la información genética que las hace resistentes a uno o más antibióticos, no sólo a su especie, sino a otras bacterias con las que conviven.

Tabaco Jazmin
Estas flores de tabaco contienen un péptido que hace explotar a las bacterias.

Esto ha provocado que en la actualidad nos enfrentemos cada vez más a las llamadas bacterias resistentes, que presentan una inmunidad a la mayoría de los antibióticos existentes.

El peligro de estas superbacterias radica en que abundan sobre todo en hospitales y clínicas, y al ser eliminadas por medio de las aguas residuales, se difunden al resto del mundo y de los ecosistemas. Estas bacterias resistentes, pueden transmitir su información genética no sólo a las bacterias de su especie, sino que además pueden transferirla a otro tipo de bacterias, por lo que prácticamente en cualquier parte del mundo encontramos antibióticos y bacterias altamente resistentes a los antibióticos.

El desarrollo de nuevos antibióticos cada vez es más difícil, precisamente por la falta de sustancias a las que las bacterias no hayan desarrollado aún algún tipo de resistencia.

Según previsiones, al ritmo actual es posible que entre los años 2030 y 2050 los antibióticos resultan poco eficaces contra las infecciones bacterianas.

Científicos australianos descubrieron que las flores de tabaco de la variedad ornamental Nicotiana alata, llamada también tabaco jazmín, tabaco dulce o tabaco alado, contienen un péptido (cadena de proteínas) que mata las bacterias.

Mediante experimentos realizados en el Syncrotron ubicado en las afueras de Melbourne, pudieron observar cómo éste péptido destruía las células del hongo de la cándida albicans.

Éste péptido, llamado NaD1, perfora la pared celular del hongo, provocando que se desgarre y así la célula explote y muera.

Es un mecanismo completamente diferente al de los antibióticos actuales, que traspasan la membrana celular, y alteran algunas funciones de la bacteria, provocando una alteración de sus funciones o un envenenamiento celular, y la muerte.

Esperan que este descubrimiento ayude también a tratar otras enfermedades infecciosas como es estafilococo aureo, así como los virus del sida, el zika o el dengue.

Desafortunadamente para muchos, este péptido no se obtiene al fumar el tabaco, que es conocido como la variedad Latakia, tabaco ahumado muy usado para fumar en pipa. El péptido se encuentra principalmente en las flores de esta variedad, también conocida como tabaco jazmín cuya flor, varía entre los colores blanco al rosado o del azul al verde amarillento. Es de las flores de donde se extrae el péptido NaD1.

Aún falta más investigación y más pruebas de este posible antibiótico. Si se confirma su acción, en un futuro podremos disponer de antibióticos eficaces contra las bacterias resistentes.