Una mota de polvo en el Universo

El universo, espacio ilimitado, plenitud de esféricas formas, a manera de guirnaldas equilibradas por misteriosas fuerzas gravitacionales; ingrávidos cuerpos planetarios que danzan, místicamente, con sus elípticos movimientos.

Me gusta navegar por las constelaciones zodiacales, que avanzan imponentes a través de la inmensidad del océano galáctico, con formas de animales, reflejos de victorias de un remoto pasado, leyendas de titanes o la fisionomía de héroes mitológicos.

Y en la totalidad del espacio estrellado, como una pequeña mota de polvo en el universo, me topo con la Tierra y pienso en el homo sapiens… ¡que pequeño el humano, con respecto a la grandeza del Pleroma, la plenitud insondable y que grande es su ego!

El Homo sapiens es capaz de dominar la Tierra y sin embargo no puede dominar su soberbia, al creerse amo y señor de toda la vida que le rodea. Y aunque no todos los hombres son iguales, abunda el deseo de crear un sistema de vida egoísta, donde no hay cabida para la futura descendencia; donde solo germina la industria del egocentrismo más absoluto.

Por suerte y equilibrando la balanza, han existido grandes reflexiones que llaman a la humanidad a pensar en un futuro más equilibrado, con todos los seres sintientes…veamos las siguientes:

“No penséis siempre en vosotros, Oh Jefes, ni en vuestra propia generación. Pensad en las continuas generaciones de nuestras familias; pensad en nuestros nietos y en los que aún no han nacido, cuyos semblantes están viniendo de debajo de la tierra.” (Dekanawida, El Pacificador)

“Ustedes deben enseñar a sus niños que el suelo bajo sus pies es la ceniza de sus abuelos. Para que respeten la tierra, digan a sus hijos que ella fue enriquecida con las vidas de nuestro pueblo. Enseñen a sus niños lo que enseñamos a los nuestros, que la tierra es nuestra madre. Todo lo que le ocurra a la tierra, le ocurrirá a los hijos de la tierra.” (Carta del Jefe Seattle al presidente de los Estados Unidos)

“Sólo cuando el último árbol esté muerto, el último río envenenado, y el último pez atrapado, te darás cuenta que no puedes comer dinero. ” (Anónimo indoamericano)

En una ocasión le preguntaron a Gandhi cuales eran los factores que destruyen al ser humano. Él respondió así:

“La política sin principios, el placer sin compromiso, la riqueza sin trabajo, la sabiduría sin carácter, los negocios sin moral, la ciencia sin humanidad y la oración sin caridad. ”

Después de estas grandes reflexiones, estos grandes pensamientos, ¿Qué más puedo decir?